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Esas nubes matinales en la costa

Es una bendición, tener esas nubes, desde antes de que salga el sol hasta media mañana, que hacen más agradable la estancia en la playa y el baño matinal, antes de que el calor del verano apriete de lleno.

El fenómeno

Casi sin darme cuenta, he estado colgando fotos con nubes en verano, incluso la de portada del blog de esta temporada es una foto marina con una ‘protección solar’ natural sobre la playa. Pero, ¿por qué se produce tan frecuentemente ese fenómeno de las nubes matinales que evita ‘que me ase’ al sol ya desde bien temprano?

En el esquema que he dibujado a mano alzada con el ratón y el Paint, pese a que el resultado es muy mejorable, intento hacer un esquema para entender lo que yo creo que pasa:

¿A qué se debe esto?

Durante la noche la tierra se enfría más deprisa que el agua del mar, así que del mar surge una corriente templada y húmeda, que asciende sobre el agua. Al desplazarse el aire que está sobre las aguas del mar, es reemplazado por aire que proviene de tierra adentro. Este aire es más frío, sobre todo de madrugada, antes de que la tierra vuelva a calentarse con el sol y le gane de grados al mar, que es más estable. Así se origina la brisa nocturna, en sentido de la tierra al mar que, en ausencia de otros vientos dominantes, empieza hacia media noche y dura hasta media mañana. (Durante el día, la brisa diurna sigue el sentido opuesto).

Por tanto, de madrugada tenemos dos corrientes de aire: una vertical templada y muy húmeda y otra rasante de la tierra al mar, fría y seca. Cuando se juntan, la humedad del aire templado que asciende, en lo alto sobre la costa, se condensa formando las nubes costeras matutinas. Estas nubes se van disipando a medida que las dos corrientes de aire van igualando sus temperaturas (y acaban cambiando de sentido, cuando la tierra llega a estar más caliente que el mar). Así que normalmente a media mañana las nubes van ‘deshilachándose’ literalmente con ayuda del sol del verano. Al cabo de un rato, ya no hay nubes y el calor aprieta de acuerdo según lo que manda la temporada.

Esta situación es genial si la aprovechamos para un baño temprano refrescante. Luego, el sol se encargará de secarnos antes de emprender el camino a casa y empezar un nuevo día. Pongo a continuación varias fotos en secuencia, del mismo día, donde se ve que va desapareciendo progresivamente la cubierta nubosa protectora.

Conclusión

La ventaja de veranear en la costa es ese ecosistema formado por el conjunto de brisas, nocturna-matinal fresca proveniente de tierra adentro, que permite dormir fresquito y diurna-tardía húmeda y más fresca que el aire de la tierra, que hace soportables los interminables días soleados.

Nos vemos de nuevo pronto.