Valiosas ‘piedras de Rosetta’ a nuestro alcance
La Biblia, en varios textos simultáneamente, ofrece una oportunidad de aprender lenguas extranjeras o clásicas eficazmente, mediante la lectura y la audición de sus contenidos. Hay aplicaciones para PCs y móviles que facilitan la labor, con ventaja sobre libros de texto y medios de audio, de forma asequible.
La famosa Piedra de Rosetta se editó en 196 a.C. para ordenar el culto como ser divino del proclamado faraón Ptolomeo V, de la dinastía surgida tras las conquistas de Alejandro Magno. A fin de que fuera comprensible para el mayor número de gentes, como pasa con los prospectos actuales de los pequeños artefactos que nutren nuestro cajón tecnológico, que están escritos en varias lenguas con textos paralelos, sus proclamas se esculpieron en griego, jeroglífico y demótico. Fue este detalle clave para descubrir el significado de los textos jeroglífico y demótico e inició una nueva era en el conocimiento moderno de las lenguas muertas de la antiguedad.
Este es un ejemplo de cómo lo que se hace con un fin limitado, ‘local’ y religioso, puede cumplir otros fines mucho más importantes y globales, como hacer posible el conocimiento de la cultura de la antiguedad en nuestro tecnificado mundo. Los textos religiosos y oficiales no suelen contener la forma en que la gente corriente se comunica, pero tienen la ventaja de que están empleando la ortografia y las palabras correctas de la lengua formal y por tanto son especialmente valiosos para los que pretendan conocer la forma normalizada de la lengua. Además, suelen estar escritos por personas cultas y amantes de lo que escriben, por lo que enseñan la forma ‘correcta’ de hablar. Una vez se conoce la versión formal de una lengua, aprender el argot es cuestión de una clase práctica, porque lo importante ya se lleva aprendido.
Hoy muchos libros y métodos para apreder idiomas. Gran parte de ellos incluyen grabaciones de voz con las que acostumbrar el oido y aprender a hablar. Pocos tienen una extensión que permita profundizar en la lengua. Sin pretender quizá convertirse en auténticas piedras de Rosetta, se pueden encontrar ‘Biblias’ en muchas lenguas. Al ser probablemente el libro más reproducido y traducido, es fácil comparar los mismos textos de diversas lenguas, en una extensión escrita y con una variedad de temas mayor que la de cualquier libro de texto. En este sentido, lo mejor es que los textos de una lengua conocida y la que nos interesa aprender ya estén en paralelo en la misma página y se puedan comparar sin dificltad. Esto es posible con unas cuantas aplicaciones que se pueden usar gratuitamente o por un pequeño pago tanto en los PCs como en los dispositivos móviles (teléfonos y táblets).
Ya escribí en 2013 un post: The Word, un sistema de estudio de la Biblia desde tu pendrive, en el que animaba a leer la Biblia, al tiempo que estudiaba otra lengua. Decía : «Una utilidad ideal para el estudio de idiomas, incluso para los que no se sientan cristianos». En 2020 insistía en el método en el post: Pon una piedra de Rosetta en tu bolsillo. Ya empleé el concepto de Piedra de Rosetta por motivos evidentes. Desde entonces, ha habido mantenimiento de algunas opciones, hemos visto el estancamiento de otras y también mejoras en el software, especialmente en el destinado a dispositivos móviles.
THE WORD PARA PC
El programa The Word sigue vivo hoy en día y tiene buena salud. Además, puede decidirse su uso en modo ‘portable‘ en el momento de instalar el software, modo que no necesita instalación fija y se puede ejecutar desde un pendrive.

Se puede ver que puede mostrar en la misma ventana, eligiendo los módulos adecuados, los mismos pasajes en español, inglés, chino, pinyin (pronunciación del texto chino escrito en letras latinas), griego, con su pronunciación y latín. Con ello se tiene bastante para adentrarse tanto en lenguas modernas (inglés, chino), como en lenguas clásicas (griego, latín). Veamos a continuación otras opciones para el móvil.
APLICACIONES PARA EL MÓVIL
MyBible
Este, MyBible, es un programa de muy sencillo manejo y muy potente. Permite seleccionar cualquier versión instalada, y cambiarla en un clic. Como se ve en la imagen posterior, podemos poner en la misma pantalla, por ejemplo, el mismo texto español, chino y pinyin (pronunciación del chino) que se mueven en paralelo:

Parallel Plus
Este otro programa, Parallel Plus, ofrece directamente la opción de poner varios textos en paralelo, como se puede ver en la imagen siguiente. En el móvil, al ser la pantalla más pequeña, no se pueden tener tantas columnas como en el PC, pero podemos hacernos una idea de la capacidad del programa y de la legibilidad de los textos:

圣经中英对照朗读版
Esta es una pequeña joya. De JaqerSoft, hay versiones paralelas de varios idiomas. Entre ellas una versión gratis con anuncios y otra de pago de inglés y chino. Son 4,29 € que dan más de lo que cuesta, porque pone directamente cada versículo en chino, inglés y pinyin, con lo que no hay que buscar en otra columna. Además está pensada para escuhar lo escrito en chino y en inglés. Para alguien con un mínimo de conocimiento del inglés le sirve para practicar esta lengua y para introducirse de lleno en el idioma chino, con un coste mucho menor que cualquier método usual:

CONCLUSIONES
Emplear un texto culto, como la Biblia, que está en los cimientos de nuestra propia civilización, que permite acceder y comparar innumerables textos antiguos sobre diversas cuestiones, religión, leyes, relatos, proverbios, descripciones, acciones, etc., en varios idiomas, actuales y pasados, es una oportunidad para cualquiera que desee aumentar sus conocimientos de lenguas y ampliar sus conocimientos religiosos a la vez. El enorme caudal de traducciones y trabajos alrededor de los textos bíblicos, garantiza un flujo constante de desarrollo en las aplicaciones. Ha habido una mejora de la calidad y las prestaciones en los últimos años. Son conocimientos que podemos expandir de la misma forma que la Piedra de Rosetta hizo con los conocimientos de idiomas de la época de su descubrimiento y afianzar más nuestra base cultural mientras tanto.
